25.7.06

Luís y Javi

Luís era el mayor de los dos. Tengo una imagen grabada en la retina de cuando aún éramos sólo unos niños. Era el día de Reyes y fuimos a comer a casa de mis tíos. Después de comer nos pusimos todos los peques de la casa a jugar. Nos habían regalado (no se a cual de nosotros, somos tropocientos primos) un teléfono que cuando pulsabas una tecla hablaba la supuesta telefonista. En tiempos en que no existían los videojuegos, ni los ordenadores ( o simplemente no conocíamos de su existencia, teníamos 6 años escasos) un teléfono parlante era un juguete alucinante. El juego consistía en que poníamos el teléfono en la otra punta de la casa ( una casa de apenas 80 metros cuadrados pero para nosotros era equiparable a la mansión de los Boyer) y el que llegaba antes a parar la incesante voz de la telefonista a pilas ganaba. Sonrío al recrear la imagen de nosotros corriendo como desesperados a apagarlo, ya véis que juego más tonto, pero aquella tarde simplemente nos lo pasamos pipa. Después de ... 27 años casi la recuerdo como si hubiese ocurrido ayer mismo. Yo empujaba la silla de Luís por todo el piso y Javi, a trompicones, intentaba alcanzar el resto. Una tarde inolvidable de las que quedan grabadas muy dentro con el transcurso de los años.
Yo ya no soy ninguna niña, aquella chiquilla de largas trenzas y flequillo a lo Cleopatra quedó atrás hace demasiado tiempo. Luís y Javi.... ya no están. No vi a Javi en el hospital, no estuve cerce de él en sus últimos días, no fuí capaz.... A Luís fuí a verlo una sola vez, intentando enmendar el error que cometí con su hermano ... no volví a verlo mas... no pude. No podía soportar ver cómo su cuerpo se consumía en aquella unidad de cuidados intensivos. Me destrozaba el alma. Fui una egoísta, lo sé y lo tengo asumido aunque sé a ciencia cierta que volvería a actuar de la misma forma, soy demasiado débil para afrontar según qué cosas y lo tengo asumido. Huí de ello... simplemente no podía.
Mis primos murieron de distrofia muscular. Es una enfermedad hereditaria que se desarrolla en los hombres pero no en las mujeres. Mis tíos no lo sabían y se enteraron de porqué su pequeño se caía tanto cuando estaba embarazada mi tía de su segundo hijo. La vida les ha golpeado muy fuerte y muy duramente. Han visto como sus hijos se consumían, se les paralizaban poco a poco todos los músculos del cuerpo hasta que su corazones dejaron de latir. Luís tendría hoy 38 años, Javi... mi edad.
Hoy en el telediario he visto una noticia que me ha dejado un sabor agridulce en la boca del estómago. Hace dos días, ha nacido un niño. Un niño que estaba condenado ha sufrir el mismo destino que mis primos. Gracias a la manipulación genética, este niño no correrá la misma suerte que mis primos. Este niño no desarrollará la enfermedad. Es inevitable el pensar que si hubiesen nacido ahora, seguramente ellos tampoco la habrían desarrollado y serían unos niños sanos, unos adolescentes con VIDA y saldrían con chicas y tendrían un trabajo y correrían y seguramente hasta tendrían hijos.... y vivirían. Sí, ha sido una noticia agridulce que me ha hecho recordar muchos pequeños momentos, momentos de felicidad... momentos de tristeza y dolor.

3 comentarios:

Gabriel Dargelos dijo...

Triste historia, pero muy bien contada...
Me gustó tu blog...
Saludos

Pipero dijo...

Precioso post, Beth. Te felicito sinceramente. Besos.

Beth dijo...

Muchas gracias a los dos... leo con frecuencia este post en particular, no por egocentrismo, sino para acordarme de momentos vividos con ellos, revivir mi dulce niñez y sobretodo, aunque sea muy triste, recordarme que la medicina continúa evolucionando y de que... queda esperanza para curar enfermedades hoy en día insalvables.